Cuando hablamos de chakras, casi siempre aparecen siete: raíz, sacro, plexo solar, corazón, garganta, tercer ojo y corona.

Sin embargo, no es el único sistema que podemos encontrar.

En determinadas corrientes espirituales contemporáneas se utiliza un sistema de 12 chakras que conserva esos siete centros y añade otros cinco, generalmente situados fuera de los límites físicos del cuerpo.

Y aquí aparece una diferencia importante.

Mientras el sistema occidental moderno de siete chakras está ampliamente difundido, no existe una única versión universal del sistema de doce. Algunas escuelas sitúan un chakra bajo los pies y cuatro sobre la cabeza; otras utilizan cinco centros adicionales con nombres y posiciones diferentes.

Lo mismo ocurre con las piedras.

Las asociaciones entre chakras, colores y minerales pueden cambiar dependiendo de la tradición consultada.

Por eso esta guía no pretende presentar una correspondencia como una verdad física, sino explicar una de las interpretaciones contemporáneas más extendidas y las piedras que habitualmente se relacionan con ella.

De 7 a 12 chakras: ¿de dónde salen los otros cinco?

El modelo de doce parte de los siete chakras que seguramente ya conocemos.

Raíz, sacro, plexo solar, corazón, garganta, tercer ojo y corona constituyen la parte central.

Después aparecen los denominados chakras transpersonales.

En una de las configuraciones modernas más habituales encontramos un centro denominado Estrella de la Tierra, situado simbólicamente bajo los pies, y varios centros por encima del chakra corona. Otras configuraciones intercambian posiciones y denominaciones.

Por tanto, cuando encontremos dos gráficos de los 12 chakras que no coinciden exactamente, no significa necesariamente que uno esté mal dibujado.

Probablemente estén utilizando sistemas diferentes.

Representación del sistema de 12 chakras

Los 12 chakras y sus piedras

Una forma sencilla de entender el sistema es comenzar por los siete centros conocidos y después observar qué ocurre por debajo y por encima de ellos.

ChakraColor asociado habitualmenteAlgunas piedras relacionadas
Estrella de la TierraNegro / marrónTurmalina negra, hematite, obsidiana
RaízRojoJaspe rojo, granate, hematite
SacroNaranjaCarneola, calcita naranja
Plexo solarAmarilloCitrino, ojo de tigre
CorazónVerde / rosaAventurina verde, cuarzo rosa
GargantaAzulSodalita, aguamarina, calcedonia azul
Tercer ojoÍndigoLapislázuli, sodalita, amatista
CoronaVioleta / blancoAmatista, cuarzo transparente
Estrella del AlmaBlanco / doradoSelenita, cuarzo transparente
Centro transpersonal superiorBlanco / rosa-violetaCuarzo, kunzita
Centro transpersonal superiorDorado / plateadoCuarzo, labradorita
Puerta Estelar / UniversalBlanco / iridiscenteCuarzo transparente

Esta tabla debe entenderse como una orientación espiritual, no como una clasificación mineralógica.

De hecho, las fuentes contemporáneas ofrecen asociaciones diferentes. Encontramos sistemas que relacionan, por ejemplo, la Estrella de la Tierra con nuummita, mientras otros recurren a diferentes piedras oscuras.

Veamos cada centro con algo más de detalle.

1. Chakra Estrella de la Tierra

La Estrella de la Tierra suele representarse debajo de los pies.

No forma parte de los siete chakras corporales más conocidos y algunas clasificaciones incluso lo denominan chakra 0, antes del chakra raíz.

Simbólicamente se relaciona con el arraigo y la conexión con la Tierra.

Por esa razón suelen aparecer piedras oscuras asociadas a él.

Piedras: turmalina negra, obsidiana, hematite y, dependiendo de la corriente, nuummita.

El negro de estas piedras explica parcialmente su presencia en numerosas prácticas contemporáneas relacionadas con protección y arraigo.

No existe evidencia científica de que estos minerales interactúen con un centro energético situado bajo nuestros pies.

2. Chakra raíz

El chakra raíz o Muladhara se representa tradicionalmente en la base de la columna.

Su color moderno más habitual es el rojo.

En las interpretaciones espirituales se relaciona con seguridad, estabilidad, supervivencia y conexión con lo material.

Piedras del chakra raíz

Jaspe rojo, granate y hematite son algunas de las asociaciones más habituales.

Aquí encontramos algo interesante: no todas son necesariamente rojas. La hematite, por ejemplo, presenta normalmente una apariencia metálica gris oscura, aunque su raya característica es rojiza.

3. Chakra sacro

El segundo chakra suele situarse en la parte inferior del abdomen.

Su color asociado es el naranja, y simbólicamente se relaciona con creatividad, emociones, placer y relaciones.

Piedras del chakra sacro

La carneola es probablemente una de las asociaciones más reconocibles.

Su color naranja a rojizo hace que encaje perfectamente dentro del sistema cromático moderno de chakras.

También encontramos calcita naranja y otras piedras de tonalidades cálidas.

4. Chakra del plexo solar

El amarillo domina el tercer chakra.

Se relaciona simbólicamente con voluntad, confianza, identidad personal y capacidad de acción.

Piedras del plexo solar

Aquí aparecen frecuentemente citrino y ojo de tigre.

El citrino aporta tonalidades amarillas y doradas, mientras que el ojo de tigre presenta bandas marrones y doradas con su característica chatoyancia.

Piedras de diferentes colores asociadas a los chakras

5. Chakra del corazón

Situado simbólicamente en el centro del pecho, el chakra corazón suele representarse en verde, aunque el rosa también aparece frecuentemente en las asociaciones con cristales.

Representa conceptos como amor, empatía, compasión y relaciones.

Piedras del chakra corazón

Dos ejemplos clásicos son aventurina verde y cuarzo rosa.

También pueden encontrarse malaquita, jade y otras piedras verdes.

Aquí resulta evidente que las asociaciones modernas entre piedras y chakras dependen muchísimo del color.


6. Chakra de la garganta

El chakra garganta suele representarse mediante tonos azules.

Se asocia simbólicamente con comunicación y expresión.

Piedras del chakra garganta

Encontramos sodalita, aguamarina, calcedonia azul, angelita y determinadas piedras azules.

Las correspondencias varían dependiendo de la escuela.


7. Chakra del tercer ojo

Situado simbólicamente entre las cejas, el tercer ojo se relaciona en distintas tradiciones espirituales con intuición, percepción y conocimiento interior.

Los colores índigo, azul profundo y violeta son habituales.

Piedras del tercer ojo

Lapislázuli, sodalita y amatista aparecen con mucha frecuencia.

El lapislázuli merece una pequeña precisión mineralógica: aunque habitualmente lo llamemos piedra o gema, técnicamente es una roca formada por varios minerales, no una especie mineral única.


8. Chakra corona

En el sistema clásico, la corona es el séptimo chakra.

En un sistema ampliado deja de representar necesariamente el final del recorrido.

Se sitúa en la parte superior de la cabeza y suele relacionarse con espiritualidad y trascendencia.

Piedras del chakra corona

Amatista, cuarzo transparente y selenita aparecen habitualmente asociados.

El blanco, transparente y violeta predominan en estas correspondencias.

A partir de aquí entramos plenamente en los centros transpersonales del sistema ampliado.


9. Estrella del Alma

El denominado Soul Star Chakra o Estrella del Alma se representa generalmente por encima de la cabeza.

Se trata de un concepto perteneciente a sistemas espirituales contemporáneos.

Simbólicamente se relaciona con conciencia espiritual, propósito y una identidad que trascendería el yo individual.

Piedras asociadas

El cuarzo transparente y la selenita son asociaciones habituales debido principalmente a su aspecto blanco o translúcido.


10 y 11. Los centros donde empiezan las discrepancias

Aquí merece la pena detenernos.

Si buscamos los nombres de los chakras 10 y 11 encontraremos respuestas diferentes.

Una clasificación puede hablar de chakra solar y galáctico. Otra puede utilizar conceptos como corazón superior, causal o centros transpersonales. Incluso la numeración de la Estrella de la Tierra cambia entre modelos.

Por tanto, no sería correcto presentar una única lista como si existiera un sistema tradicional universalmente aceptado de doce centros.

Las piedras asociadas también cambian.

Podemos encontrar cuarzo transparente, labradorita, selenita, kunzita y otras piedras de colores claros, iridiscentes o violetas.

En estos niveles, la selección responde fundamentalmente al simbolismo de cada corriente espiritual.


12. Chakra Puerta Estelar o Universal

En determinadas interpretaciones, el punto más elevado recibe nombres como Stellar Gateway, Puerta Estelar o chakra Universal.

Se representa simbólicamente por encima de la cabeza y estaría relacionado con una conciencia universal o trascendente. Algunas clasificaciones contemporáneas utilizan precisamente la denominación Stellar Gateway para uno de los centros superiores.

Piedras asociadas

Los cristales transparentes o de apariencia luminosa son habituales.

El cuarzo transparente resulta especialmente recurrente.

También podemos encontrar selenita y diferentes piedras blancas o iridiscentes dependiendo del sistema consultado.

Cuarzo transparente, selenita y amatista asociados a chakras superiores

¿Por qué cambian las piedras según la fuente?

Porque no existe una relación mineralógica entre una piedra y un chakra.

La mineralogía puede determinar la composición química, estructura cristalina, dureza, densidad, propiedades ópticas y muchas otras características de una piedra.

No puede medir que el jaspe rojo corresponda al chakra raíz o que la amatista pertenezca al chakra corona.

Esas correspondencias forman parte de sistemas simbólicos y espirituales.

Además, buena parte de las asociaciones actuales utiliza el color como criterio.

Rojo con raíz, naranja con sacro, amarillo con plexo solar, verde con corazón, azul con garganta y así sucesivamente.

Eso explica por qué diferentes piedras del mismo color terminan asociándose al mismo chakra.

¿Hay realmente 7 o 12 chakras?

Depende de qué tradición o modelo estemos estudiando.

No existe una respuesta científica del tipo “el cuerpo humano tiene exactamente X chakras”, porque los chakras no son estructuras anatómicas reconocidas por la medicina o la anatomía científica.

Estamos hablando de conceptos pertenecientes a tradiciones religiosas y espirituales.

Incluso dentro de esos sistemas existen diferentes clasificaciones.

El modelo de siete es actualmente el más conocido en Occidente. El sistema ampliado de doce utilizado en corrientes contemporáneas añade centros transpersonales, pero no existe una única versión consensuada de cuáles son exactamente esos cinco centros adicionales. 

Por eso no utilizaría el modelo de doce para “corregir” al de siete.

Son formas diferentes de organizar una práctica espiritual.

¿Cómo elegir 12 piedras para representar los chakras?

Si quieres preparar físicamente un conjunto de piedras, no hace falta complicarlo demasiado.

Una posibilidad coherente sería:

Turmalina negra para Estrella de la Tierra, jaspe rojo para raíz, carneola para sacro, citrino para plexo solar, aventurina verde para corazón, sodalita para garganta, lapislázuli para tercer ojo, amatista para corona y diferentes piezas de selenita y cuarzo transparente para representar los centros superiores.

No es la única selección posible.

Y precisamente ahí está la clave.

En lugar de preguntarnos cuál es la única piedra “correcta”, tiene más sentido conocer el significado que una determinada corriente atribuye al chakra y después entender por qué ha asociado con él ciertos colores y minerales.

¿Cómo se utilizan las piedras de los 12 chakras?

Dentro de las prácticas espirituales podemos encontrarlas colocadas durante la meditación, distribuidas siguiendo simbólicamente la posición de los chakras, utilizadas como objetos de concentración o simplemente reunidas como un conjunto representativo.

También existen pulseras, colgantes y sets comerciales.

Desde una perspectiva práctica, una piedra puede servir como objeto simbólico para acompañar una meditación o una intención personal.

Lo que no podemos concluir es que el mineral esté desbloqueando físicamente un centro energético o tratando un problema de salud.

Conjunto de piedras naturales representando los 12 chakras

Los 12 chakras como mapa simbólico

Quizá la mejor manera de acercarse al sistema de 12 chakras y sus piedras sea entenderlo como un mapa simbólico.

Los primeros siete forman la estructura más conocida actualmente. Los centros adicionales amplían ese recorrido hacia conceptos que distintas corrientes describen como transpersonales.

Las piedras añaden una dimensión visual y material a ese mapa.

El jaspe rojo no necesita emitir una energía especial para representar el arraigo. La amatista puede simbolizar espiritualidad sin que tengamos que atribuirle una capacidad física para modificar nuestra conciencia.

Podemos disfrutar de los minerales, conocer su composición y aprender a identificarlos mientras, al mismo tiempo, conocemos las historias, creencias y significados que las personas han construido alrededor de ellos.

Son dos perspectivas diferentes.

Y en Tierra de Gemas creemos que resulta mucho más interesante conocer ambas que confundirlas.

Preguntas frecuentes sobre los 12 chakras

¿Cuáles son los 12 chakras?

No existe una lista universal. Los sistemas modernos suelen conservar los siete chakras conocidos y añadir cinco centros transpersonales situados por debajo de los pies y/o por encima de la cabeza. Sus nombres y numeración cambian entre distintas escuelas. 

¿Cuáles son las piedras de los 12 chakras?

Entre las asociaciones habituales encontramos turmalina negra, jaspe rojo, carneola, citrino, aventurina verde, cuarzo rosa, sodalita, lapislázuli, amatista, cuarzo transparente y selenita. No existe una correspondencia única y universal.

¿El sistema de 12 chakras sustituye al de 7?

No necesariamente. El sistema de doce utilizado por determinadas corrientes contemporáneas puede entenderse como una ampliación del conocido sistema de siete, no como una demostración de que este sea incorrecto. 

¿Qué chakra está debajo de los pies?

En muchos sistemas ampliados recibe el nombre de Estrella de la Tierra o Earth Star. Su posición exacta y numeración varían según la corriente. 

¿Qué piedras se utilizan para los chakras superiores?

Son frecuentes cuarzo transparente, selenita, amatista y otras piedras claras, violetas o iridiscentes. Las correspondencias dependen del sistema espiritual utilizado.

¿Las piedras pueden desbloquear los chakras?

No existe evidencia científica que demuestre que los minerales desbloqueen centros energéticos del organismo. Su utilización en este contexto pertenece a prácticas espirituales y simbólicas.

¿Necesito exactamente 12 piedras diferentes?

No. Dentro de estas prácticas podemos encontrar una misma piedra asociada con más de un chakra. El cuarzo transparente es un buen ejemplo.